Peligros del bronceamiento


Los peligros del bronceado con la llegada del verano son varios. Con la llegada del calor, es el momento en que un importante número de personas comienza a preocuparse más de su imagen.

Se apuntan al gimnasio, inician tratamientos de estética y, por supuesto, quieren ponerse morenos, sobre todo, cuando piensan en la temporada de playa y las vacaciones.

Por ello, la mayoría de estas personas acuden en estas fechas a un centro de bronceado para coger un primer moreno y evitar ir “blanco” a la playa con el consiguiente incremento del riesgo de quemarse.
Es innegable que todo el mundo se siente más guapo y parece más saludable luciendo un buen bronceado. Esto es un hecho incontestable.

Lo importante entonces es cuidar ese bronceado y lograrlo de un modo seguro. Es lo que podríamos llamar el bronceado responsable.

Para estas personas y, en general, para toda persona con voluntad de broncearse es importante conocer una serie de aspectos que pueden ayudar a que su bronceado sea más seguro y duradero.

Lo primero es saber que finalmente el bronceado artificial ya está regulado lo que ofrece unas mayores informaciones y garantías al usuario que es importante conocer y exigir.

¿Qué hay que hacer antes de los UVA?

  • Leer las principales precauciones que se han de tomar antes de exponerse a las radiaciones solares o de un aparato UVA.
  • Firmar un documento para que el centro pueda acreditar, frente a posibles inspecciones, que cumple con su obligación.
  • Asegurarse de que no se está tomando ningún medicamento que pueda tener efectos fotosensibilizantes.
  • En el caso de estar tomando alguno de estos, es importante posponer la sesión y, por supuesto, en caso de duda consultarlo con un médico.
  • Las mujeres embarazadas y los menores de 18 años no pueden acceder al solarium.

¿Qué debe hacer el centro?

  • El centro debe informar sobre la importancia y obligación de llevar las gafas protectoras durante toda la sesión (es importante saber que éstas no dejan marcas visibles).
  • Preguntar si se ha tenido alguna vez un problema al exponerse al sol o si se tienen manchas o cicatrices que requieran especial atención.
  • Igualmente se debe avisar para evitar las exposiciones al sol tras la sesión y de la necesidad de respetar 48 horas entre las dos primeras sesiones para asegurarse de que no se sufre alergia al sol.
  • Prevenir sobre el uso de cosméticos y perfumes, ya que pueden crear reacciones y la necesidad de retirarlos antes del bronceado artificial.
  • Tras ofrecer esta información, se debe indicar el fototipo de piel y el programa de exposición más adecuado a cada caso concreto.
  • Además, el centro de bronceado debe llevar una ficha de seguimiento de las sesiones recibidas para asegurar que se respeta el calendario de exposiciones recomendado.
  • En la recepción debe existir un cartel informativo con los fototipos de piel y los tiempos de exposición recomendados para cada tipo.
  • Todo centro debe disponer además de unas gafas de protección desechable o esterilizada.