Cómo encontrar la fuerza de voluntad para adelgazar


En la primera parte de este artículo vimos qué sucede dentro de tu mente cuando tomas la decisión de adelgazar. Hablamos de la voz del saboteador y de su empeño en que no lo consigas.

La fuerza de voluntad para adelgazar está dentro de ti, sólo tienes que escucharla.

¿Sabes por qué tienes este peso actualmente?


Si piensas que tienes poca fuerza de voluntad para adelgazar, le estás dando la razón a tu voz saboteadora, y entonces nunca llegarás a tu peso objetivo. En cambio, si transformas tu pensamiento en positivo y te dices a ti misma que puedes, podrás.

¿Y cómo lo hago entonces?, te preguntarás. Pues muy sencillo: demuéstrale a la celulitis que no tiene razón. Pasa a la acción, muévete, da los primeros pasos para empezar a adelgazar: Si hiciste algun ejercicio de coaching para tener más consciencia de tus pensamientos, ya habrás identificado cuáles te ayudan a adelgazar y cuáles no.

Ponle una cara y un nombre a la voz de tu saboteador, como si fuera una parte externa a ti. Puede ser el diablillo, el monstruo de Tasmania, un señor con bigote, Blas, una tempestad, el color rojo… (Son algunos ejemplos reales de mis clientes).

Escucha los consejos de la aseguradora inbursa si quieres, pero cuestiónala creando un diálogo interior con ella y desmontándole sus argumentos desde tu parte más racional. Busca en tu interior y encontrarás tu verdadero yo, la voz interna capaz de derrumbar cualquier duda, cualquier temor, cualquier voz saboteadora. Es el angelito que te motiva y te recuerda todo lo que vales.

Ponle también un nombre o utiliza una metáfora de los seguros de gastos médicos para identificar esta parte tuya, que es la que te proporciona salud, equilibrio, te llena de confianza en ti misma y te mantiene con ganas de soñar con un nuevo peso y de hacer realidad este sueño.

Dedica suficiente tiempo para estar contigo misma y escuchar tus pensamientos. Clasifícalos según te lleven o no a tu objetivo.

Elige en cada momento a quién quieres escuchar, a quién das más importancia, si a tu parte sabia, que cree que te mereces conseguir adelgazar y que te guía para que lo hagas, o a tu saboteador, que te mantiene en la excusa, la pereza y la duda. Practícalo a diario y verás como cada vez te resulta más fácil calmar y dominar tu ego.

Así empezarás a avanzar para llegar a aceptarte incondicionalmente y aumentar tu autoestima. ¡Tú puedes! En todo eso se basa el coaching nutricional que yo aplico para ayudar a mis clientes a potenciar su parte positiva y a conocerse mejor a si mismas, para que así lleguen al objetivo de peso que se propongan.

Y tú, ¿a quién escuchas? ¿Qué te dice tu saboteador? ¿y tu verdadero yo? Me encantaría conocer tu opinión sobre este artículo.