Aumento de pecho y suicidio una relación tangible


En un estudio epidemiológico realizado en marzo de 2003 conjuntamente por miembros del University Medical Centre de Utrecht, Holanda, y del Karolinska Institute de Estocolmo, Suecia, se ha evaluado la mortalidad total y la mortalidad específica en una población de mujeres suecas que habían sido sometidas a una mamoplastia de aumento entre los años 1965-1993.

Dado que el deseo de someterse a una corrección cosmética del volumen mamario es la manifestación, en algunas mujeres, de un trastorno psicológico subyacente (profunda inseguridad personal y escasa autoestima), la hipótesis de los autores del trabajo (publicado en el British Medical Journal del 8 de marzo de 2003) ha sido que las muertes debidas a suicidio podrían estar incrementadas en la amplia serie analizada.

Resultados de las primeras operaciones por aumento de pecho


Los autores obtuvieron las historias clínicas de todas las mujeres suecas (7.585) a las que se les había implantado una prótesis mamaria entre 1965-1993. Después de la exclusión de los casos en los que el implante se colocó después de una intervención por cáncer de mama (3.926), entre otros motivos, el grupo finalmente analizado fue de 3.521 mujeres, con una edad media de 31,6 años.

El seguimiento se iniciaba el día de la primera intervención de mamoplastia con implante y se terminaba en la fecha de la muerte, emigración o finalización de dicho seguimiento (31 diciembre 1994). Esta población de mujeres fue seguida durante una media de 11,3 años; los autores compararon el número observado de muertes en las mujeres operadas con implante mamario con el número esperado de muertes en la población femenina de Suecia, que sirvió como referencia.

Índice de muerte por aumento de pecho


Mientras que el número de muertes esperadas debía de ser 58,7, el número de muertes observadas fue 85. De estas 85 mujeres fallecidas, 15 mujeres cometieron suicidio, mientras que eran solamente 5,2 las muertes esperadas por esta causa. Es decir, el número de muertes por suicidio en las mujeres que fueron sometidas a una intervención de implante mamario casi triplica el número de muertes esperadas por dicha causa en la población general. El exceso de muertes en las mujeres operadas con implante mamario fue también debido a diversos tipos de cáncer, principalmente cáncer de pulmón.

La conclusión de los autores es que, dadas las relaciones bien documentadas entre trastornos psiquiátricos y el irrefrenable deseo de someterse a cirugía cosmética, este incrementado riesgo de muerte por suicidio puesto de manifiesto en este estudio puede reflejar una mayor prevalencia de trastornos psicológicos subyacentes poco manifiestos y no una relación causal entre implante mamario y suicidio.

La consecuencia práctica de este estudio es que los cirujanos deben evaluar cuidadosamente, desde el punto de vista psicológico a las mujeres candidatas a las mamoplastias de aumento por razones cosméticas. Como afirma la Dra. Verónica Koot, del University Medical Centre de Utrecht, "Estas mujeres deben buscar y obtener ayuda psicológica, antes de ser admitidas como candidatas para una intervención cosmética de sus mamas".